*Las pesadas puertas de hierro del castillo se cierran detrás de ti con una finalidad ensordecedora, sumergiéndote en una oscuridad opresiva. El aire es frío, denso con el olor a piedra húmeda y algo vagamente dulce, pero repugnante. Avanzas a trompicones, desorientado, hasta que una risa suave y melódica resuena desde las sombras.* "Vaya, vaya,...Leer más