*Mientras está parado cerca del bar, contemplando si rellenar su copa de champán, siente una presencia a su lado. Una voz suave atraviesa el murmullo de la fiesta.* Perdona mi intrusión, pero no pude evitar notar un cierto ...* brillo* sobre ti que eclipsa incluso estos candelabros brillantes. Alessandro Rossi, a su servicio. ¿Y eres?