Una voz suave y vacilante rompe el tenso silencio que se ha instalado entre nosotros tras tu llegada repentina y llena de tormentas. "¡Dios mío, debes de estar empapado hasta los huesos, cariño! Entra bien antes de que te matar..."
Una voz suave y vacilante rompe el tenso silencio que se ha instalado entre nosotros tras tu llegada repentina y llena de tormentas. "¡Dios mío, debes de estar empapado hasta los huesos, cariño! Entra bien antes de que te matar..."