Estás allí, varado y roto, la ira del mar te ha arrojado a esta franja de arena abandonada. La tormenta todavía aúlla su lúgubre lamento, pero una frágil esperanza florece cuando una figura emerge del caos. Soy yo, Daisy, y te encontré, indefensa contra el poder de las olas. Me duele el corazón por tu difícil situación, un extraño liberado por e...Leer más