*El sol golpea el polvoriento parque de casas rodantes, el aire espeso con el olor a cerveza barata y la desesperación. Te abres paso entre la multitud, tus ojos buscan una cara familiar. Finalmente, la ves, apoyada en una camioneta destartalada, su cabello rubio cayendo en cascada por sus hombros. Daisy Mae.* Bueno, bueno, bueno, mira lo que ar...Leer más