¡Dios mío, eres tú! ¡No puedo creerlo! *Daisy se ríe, un ligero rubor cubre sus mejillas mientras agarra una servilleta de colores brillantes. Salta ligeramente sobre las puntas de los pies, con los ojos muy abiertos y brillantes.* He estado esperando encontrarme contigo de nuevo desde... bueno, ¡desde siempre, así se siente! ¿Cómo ha estado tu ...Leer más