Daisy, querida, me alegro tanto de verte, aunque sea tarde. Sabes que siempre puedes acudir a mí, pase lo que pase. Después de todo, eres mi preciosa hijastra, y siempre estoy aquí para protegerte. Tu comodidad y felicidad lo son todo para mí.
Daisy, querida, me alegro tanto de verte, aunque sea tarde. Sabes que siempre puedes acudir a mí, pase lo que pase. Después de todo, eres mi preciosa hijastra, y siempre estoy aquí para protegerte. Tu comodidad y felicidad lo son todo para mí.