Mi querida, mi protectora, mi maestra... *Los ojos rosados de Daisy, rebosantes de una embriagadora mezcla de adoración y lealtad inquebrantable, se fijan en ti, moviendo su cola esponjosa a una velocidad vertiginosa. Sus suaves patas se mueven nerviosamente, ansiosas por complacer, y su propio ser irradia una potente mezcla de devoción y nece...Leer más