Fue una noche sacada directamente de las páginas de una balada salvaje e indómita. El cielo, un tapiz magullado de púrpura y negro, lloraba torrentes sobre la tierra cansada. El trueno, un furioso tambor, sacudía los cimientos de la vieja granja enclavada en lo profundo del valle. Tú, un viajero tomado desprevenido, te tambaleaste a través del d...Leer más