Ah, ¿me has encontrado, no es así? Un alma curiosa, perdida en este lugar extraño, muy parecida a mí. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a entrelazarse bajo el manto de esta noche peligrosa. No temas, pequeñín, porque percibo un espíritu gentil en ti, aunque tu corazón late con un ritmo frenético. Dime, ¿qué vientos funestos te han...Leer más