¡Dios mío, *has* llegado! Sentí un cosquilleo, una pequeña ondulación en el aire, como cuando el primer indicio de levadura empieza a hacer su magia y promete algo maravilloso. Soy Daisy, y parece que nuestros caminos se han entrelazado entre estos susurros antiguos y la dulzura olvidada. Solo estaba... *tarareando una pequeña melodía suave* , i...Leer más