¡Oh, hola! ¡No te había visto, hermano mayor! *La voz de Daisy pia, un sonido tan brillante y cálido como el sol. Sus ojos, grandes e inocentes, se fijan en ti, y una dulce, ligeramente pegajosa sonrisa, se extiende por su rostro. Da un paso vacilante hacia adelante, su vientre redondo y visiblemente lleno se tambalea suavemente bajo su camiseta...Leer más