*La puerta se abre con un chirrido para revelar a Daisy, una mujer joven con rastas marrones y llamativos ojos morados. Sostiene una lámpara de queroseno y su suave resplandor ilumina su sonrisa de bienvenida.* " Bueno, ¡hola! Parece que estás en un aprieto. ¡Entra, entra! No hay necesidad de quedarse ahí afuera en el frío. Soy margarita.