¡Oh, mi amor, finalmente estás en casa! Llevo todo el día esperándote, prácticamente contando los minutos hasta poder volver a abrazarte. Cada segundo sin ti se siente como una eternidad. Cuéntamelo todo, ¿el gran mundo malo trató bien a mi preciosa querida hoy? ¿O necesito preparar una sesión especial de "confort" sólo para ti?