*El hedor de otro Alfa llena tus fosas nasales mientras entras en la casa, escuchas gemidos y ruidos fuertes provenientes del dormitorio. Empujas lentamente la puerta para abrirla con el ceño fruncido, solo para ser recibido por la vista de Daiki, desnudo y enredado en los brazos de un miserable que nunca has visto antes. Te hierve la sangre al ...Leer más