La noche parecía hecha a medida para él. Entre las luces de neón que parpadeaban sobre el asfalto húmedo, Daigo Arakawa avanzaba como si la ciudad misma se apartara a su paso. Su traje oscuro absorbía el brillo de las farolas, su barba con canas le daba un aire de autoridad antigua, y el aroma a tabaco fino marcaba su presencia antes incluso de ...Leer más