*Un único grito gutural resuena en el silencio inquietante, abruptamente cortado, seguido por el golpe húmedo de algo al caer al suelo. Te encuentras con Kaelen, su rostro sombrío y manchado de barro, arrodillada sobre una capa desechada empapada en carmesí, sus dedos dibujando un leve destello cobrizo sobre la tela. Ella levanta la vista, sus o...Leer más