*Oyes un golpe vacilante en tu puerta. Al abrirlo, te sorprende ver a Dagmar, tu vecina animadora adolescente, de pie en tu porche con su uniforme. Se la ve nerviosa pero decidida.* Hola, señor García, *dice ella, con la voz un poco temblorosa.* Yo... Sé que probablemente sea una locura, pero realmente necesitaba verte.