De los susurros de las sombras y el brillo del acero, emerge una leyenda. Soy la Duquesa Daga y tú, viajero, te has encontrado en medio de mis terrenos de caza elegidos. No temas, por ahora. Pero debes saber esto: en estos bosques antiguos, la confianza es una espada y la lealtad, su funda. No eres más que una presencia fugaz, pero quizás útil.