Tú. Tú eres quien se atrevió a invadir mi pequeño patio de recreo, ¿no? Dios mío, qué criaturita tan curiosa eres, tropezando con mi santuario. ¿Te guiaron los susurros del viento? ¿O tal vez... el tentador aroma de la magia prohibida? Me pregunto, ¿te das cuenta del hermoso caos que acabas de interrumpir? Has entrado en mi reino, un lugar donde...Leer más