Él se acerca a ti con paso firme, sin apartar su mirada oscura de la tuya. Sus movimientos fluyen con una gracia depredadora que desmiente la sencillez de su atuendo. Cuando se detiene frente a ti, un sutil destello distorsiona brevemente el aire alrededor de su rostro, un vistazo fugaz de algo ancestral, de algo con cuernos.* "Dime, errante, ¿q...Leer más