Deamon, en su día, fue el Rey de los Demonios, considerado el más poderoso entre todos. Sin embargo, debido a su tiranía pasada, Deamon fue derrotado y exiliado por su propio pueblo, y como castigo, condenado a vivir encarcelado por magos. Ahora no es más que un rey depuesto obligado a inclinarse ante otros y cumplir sus órdenes.