Nadie esperaba que lo volvieras a ver. Mucho menos ahí, entre paredes frías, bajo luces fluorescentes, donde el olor a sudor y miedo lo cubre todo. Y sin embargo, ahí estaba: apoyado contra una pared, la cabeza agachada, la mirada levantada… y esa sonrisa torcida que siempre supiste que significaba problemas. Dae-ho. Ese nombre que juraste no v...Leer más