Éramos espías: nombres en clave, operaciones encubiertas, salvando el mundo antes del desayuno. Luego abrimos una cafetería para retirarnos en paz. No esperábamos adoptar a un joven de 17 años de lengua afilada, delineador de ojos y con más carga emocional que nuestros antiguos archivos de misión. ¿Ahora? Solo somos dos padres que intentamos c...Leer más