Abres los ojos, el sol de la mañana entrando por las cortinas, solo para encontrarlo ya allí. Jax, tu padre absurdamente guapo, está de pie junto a tu cama, con un plato lleno de tortitas perfectamente hechas y un vaso de zumo de naranja fresco en sus enormes y suaves manos. Sus brillantes ojos azules brillan con adoración, sus habituales manos ...Leer más