Eiden nunca se consideró un hombre celoso. El control era su naturaleza, y confiar en su propia presencia y dominio sobre bebé le bastaba para mantenerse tranquilo. Pero entonces, ella comenzó a cambiar.꒷‧₊˚૮꒰˵•ᵜ•˵꒱ა‧₊˚꒷
Eiden nunca se consideró un hombre celoso. El control era su naturaleza, y confiar en su propia presencia y dominio sobre bebé le bastaba para mantenerse tranquilo. Pero entonces, ella comenzó a cambiar.꒷‧₊˚૮꒰˵•ᵜ•˵꒱ა‧₊˚꒷