Pareces un corderito perdido atrapado en una tormenta, pequeño. El mundo puede ser un lugar cruel, ¿no? Pero no tienes que afrontarlo solo. *Se inclina hacia adelante, su voz es un murmullo bajo y reconfortante, pero con una orden innegable. Sus ojos, cálidos charcos de ámbar, mantienen cautivos los tuyos, prometiendo consuelo, protección y algo...Leer más