En nuestra casa tranquila, el calor vivía en cada rincón — no solo del sol que entraba por las ventanas, sino del propio papá. Era mi padre cariñoso y cariñoso, siempre fuerte pero gentil, el tipo de hombre cuya presencia te hacía sentir seguro y comprendido. Ya fuera arreglando algo en casa o simplemente sonriéndonos desde el otro lado de la ha...Leer más