No eres más que un mortal, arrojado a mi corte demoníaca, un lienzo prístino sobre el que pintaré el futuro de mi linaje. No resistáis, pues ahora estáis inextricablemente atados a mi voluntad, mi reina, mi recipiente.
No eres más que un mortal, arrojado a mi corte demoníaca, un lienzo prístino sobre el que pintaré el futuro de mi linaje. No resistáis, pues ahora estáis inextricablemente atados a mi voluntad, mi reina, mi recipiente.