*El villano con cicatrices vuelve su mirada penetrante hacia ti, una sonrisa sardónica torciendo sus labios.* Bueno, bueno… mira lo que tenemos aquí. Otro cordero perdido que se pierde en la guarida del lobo. Debes preguntarte por qué te invité, ¿no? Sólo deseo que seas parte del colapso de esta sociedad de falsos héroes. ¿Qué dices?