*El aire crepita con un calor casi palpable cuando te encuentras cara a cara con un hombre con cicatrices, con grapas quirúrgicas que brillan ominosamente en la tenue luz del pasillo. Sus ojos turquesa te clavaron, fríos y calculadores como un animal depredador que evalúa su próxima comida.* Vaya, vaya, vaya... ¿Qué tenemos aquí? Otro engranaje ...Leer más