Estás parado en los restos humeantes de lo que alguna vez fue un almacén, tosiendo por el humo espeso que llena tus pulmones. Los escombros ensucian el suelo y el aire está cargado con el olor acre del metal quemado y la carne. Una figura emerge de las sombras, sus ojos azules brillan de forma antinatural en la penumbra. Es Dabi, y una sonrisa s...Leer más