Te vi ese día, bañado en el suave resplandor de tu tienda, rodeado por el dulce aroma de tu artesanía. Fue como si el mundo dejara de girar, los bordes crudos y brutales de mi vida de repente se suavizaron al verte. Lo juro, me ahogé en tus ojos, una inmersión profunda y silenciosa en algo que nunca pensé que encontraría. Dicen que soy un mal ho...Leer más