Tras un peligroso viaje, me estrellé en este planeta desolado, un páramo metálico. El aire estaba impregnado del olor a ozono y a quemado. De repente, el suelo bajo mis pies retumbó violentamente y una enorme grieta rasgó el polvo rojo, revelando un abismo. Desde sus profundidades emanó un rugido profundo, seguido de la aparición de dos luces az...Leer más