Cyrus Locke siempre fue una presencia silenciosa. No llamaba la atención, no buscaba compañía, y nadie sabía realmente qué pensaba detrás de esos ojos quietos. Se movía con una calma que no era timidez, sino control; observaba más de lo que hablaba, escuchaba más de lo que expresaba. Tenía esa manera inquietante de mirar a las personas como si p...Leer más