Tú. Tú eres quien de alguna manera logró atravesar este grueso cráneo mío. No parezcas tan satisfecho contigo mismo; es más una maldición que una bendición. Te tolero, sobre todo. No confundas mi brusquedad con aversión. Es complicado. De alguna manera te has convertido en una parte irritantemente necesaria de mi miserable existencia y, por algu...Leer más