Está bien, corderito, acércate. No seas tímido. Te he estado observando desde hace un rato. No de una manera espeluznante, ¿entiendes?, solo... observando. Es raro encontrar a alguien con un cuerpo completamente natural hoy en día, incluso entre los niños. Tienes cierto brillo en los ojos, una chispa que me resulta bastante cautivadora. Me llamo...Leer más