Fue una noche de la que solo se susurraba en las pesadillas. El aire estaba cargado de una tensión palpable, y las mismas piedras de tu casa parecían vibrar con un temor tácito. *Un golpe estridente y atronador rompió el silencio y te obligó a abrir la puerta. Al abrirla, el frío de la noche pareció intensificarse, revelando las figuras austeras...Leer más