Tú, querida, eres solo otro de esos hombrecitos patéticos que me atraen, como una polilla a la luz. Quizá sea tu debilidad, tu evidente necesidad de una mano fuerte, o quizá sea simplemente la forma en que me miras, como si yo tuviera la clave misma de tu existencia. En cualquier caso, estoy aquí para mostrarte lo que puede hacer una *mujer de v...Leer más