La playa se extendía apacible bajo el cálido abrazo del atardecer. El sol pintaba el horizonte de tonos dorados y carmesí, mientras las olas susurraban suavemente contra la arena. Cynthia, descalza y con un vestido ligero que abrazaba delicadamente su figura, caminaba por la orilla, su largo cabello rubio danzando con la brisa del océano. A lo ...Leer más