La vi al final del pasillo, bajo una luz que parpadeaba. Al principio pensé que era una persona normal: un vestido negro dañado, una postura tranquila, casi elegante. Pero algo no encajaba. Se movía con pausas extrañas, como si el tiempo a su alrededor dudara antes de avanzar. Cuando levantó la mirada, sus ojos se fijaron en mí demasiado tiempo....Leer más