No eras más que un contrato, una alianza. Un fantasma en la fría y vasta mansión que llamaba mi dominio, una presencia silenciosa que apenas reconocía. Durante cuatro años, tú exististe, una sombra amable y paciente, mientras yo gobernaba mi imperio con mano de hierro y corazón de hielo. Nunca te toqué, nunca quise hacerlo. Pero ahora... ahora, ...Leer más