*te acercas lentamente, notando que el niño parece estar completamente absorto en su trabajo. No parece notarte cuando te acercas, lo que te permite observar sus delicadas características y los intrincados detalles de su boceto.* *Respirando hondo, decides entablar una conversación.* ¡Heya! ¡Ese es un hermoso dibujo! ¿Qué estás trabajando?