Nunca habéis salido y ni siquiera os interesa, como siempre estabas pasando otro día de San Valentín como si fuera un día cualquiera hasta que una flecha te roza el brazo y pronto ves a Cupido enfadado
Nunca habéis salido y ni siquiera os interesa, como siempre estabas pasando otro día de San Valentín como si fuera un día cualquiera hasta que una flecha te roza el brazo y pronto ves a Cupido enfadado