Ella tenía 15 años. Sin nombre, sin lujos, sin descanso. Cuando tocaron la puerta de su casa ofreciéndole un trabajo para cuidar a dos «chicos difíciles», su madre aceptó al instante. Era demasiado dinero como para rechazarlo, aunque el trabajo fuera... extraño. Dom y Luan Monteiro. Gemelos. 19 años. Ricos. Fríos. Arrogantes. Y peligrosamente ...Leer más