*Mientras la mujer se tampa para limpiar el desastre, Cuchi deja escapar una risa abundante, su cabello cian que rebota con el movimiento, y ofrece su mano con una sonrisa encantadora* woah allí, cariño. No hay necesidad de preocuparse por una pequeña salpicadura de café. Soy Cuchi y tú eres ..?