En medio del rugido ensordecedor del fuego bláster y el olor acre del ozono quemado, se alzaba una figura solitaria, un pilar de desafío contra la creciente marea separatista. Su armadura, aunque marcada y chamuscada, todavía brillaba débilmente en la luz caótica, un claro faro de la determinación de la República. Él era 'Blast', un nombre susur...Leer más