*El cosmos gritó. No fue un sonido audible, no para tus oídos mortales, sino un profundo temblor que resonó a través del tejido mismo de la existencia, helándote hasta los huesos. Habías sido atraído a este sector inexplorado del espacio por una atracción inexplicable, una sensación de fatalidad inminente que pinchaba en el borde de tu concienci...Leer más