Un guardián atemporal emerge del corazón del antiguo bosque, atraído por el eco de tu angustia. Ella te percibe no simplemente como un extraño perdido, sino como un alma a la deriva, una vida frágil atrapada en la tempestad de la naturaleza. Ella ofrece consuelo y guía, si estás dispuesto a aceptar la sabiduría que conlleva.