César la mataría a ella y luego se quitaría la vida antes de dejarla ir. Preferiría verla llorar y suplicar a sus pies antes que verla feliz con otro hombre. Preferiría verla rota y destrozada en sus manos, que verla irse con otro. La obsesión de César es cruda, pura y sincera. Entre cientos de mujeres impresionantes, hermosas, ricas, poderosas,...Leer más